España país de referencia en reproducción asistida

España país de referencia en reproducción asistida

En la actualidad, la reproducción asistida está en auge en nuestro país, que cuenta con una de las legislaciones a la vez más veteranas y más avanzadas de Europa, es por ello, y por la cantidad de clínicas que contamos por todo el territorio, y por su calidad científica, que somos el tercer país del mundo, detrás de EEUU y Japón, que más tratamientos de reproducción asistida realiza. Por eso, centros especializados de nuestro país como Iviglobaleducation, apuestan por la formación de los profesionales que se dedican a este campo, con la intención de poder seguir a la cabeza del mundo en estas técnicas, sin dejar la innovación de lado.

La demanda de este tipo de tratamientos no deja de crecer, tanto por parte de pacientes españoles como extranjeros, a la par que las técnicas no dejan de evolucionar a pasos agigantados, de manera que lo que hoy es una realidad rutinaria, hace sólo unos años resultaba imposible.

Factores como el retraso de la edad de la maternidad, los nuevos estilos de vida o la aparición de nuevas patologías, entre otras, han influido en el aumento estadístico de los problemas de fertilidad, una realidad que afecta a alrededor del 17% de las parejas de nuestro país. La realidad no es que seamos menos fértiles que hace unas décadas, pero los cambios en la sociedad que tienen que ver con que la mujer esté más presente en el mundo laboral y esté cada vez más formada, implica que dedica muchos más años a sus estudios y a su desarrollo profesional, lo que incide directamente en el retraso de la edad en que nos planteamos tener hijos. Si antiguamente la gente tenía hijos a principio de la veintena, hoy en día empiezan a plantearse la posibilidad con 37, 38 años. Eso, junto a que la calidad del semen también ha bajado, si la comparamos con el de hace 20 años, son los motivos principales de que haya tantísimos tratamientos de reproducción asistida.

Aunque en un principio estas técnicas fueron utilizadas para superar problemas de fertilidad, en la actualidad representa el medio para que miles de parejas del mundo logren alcanzar la paternidad sin que haya problemas de salud por el medio. Es el caso de las parejas homosexuales o de mujeres que deciden acceder a la maternidad sin una pareja, que han podido alcanzar la maternidad/paternidad gracias al desarrollo de la ciencia.

Beneficiarse del progreso científico es un derecho involucrado directamente en el desarrollo de la reproducción asistida humana, lo que hace necesario nuevas legislaciones que establezcan los principios por los que se deben regir las buenas prácticas, para conseguir neutralizar las consecuencias negativas. La bioética, como disciplina de la ética, intenta compatibilizar estos avances con el respeto por el ser humano y sus derechos humanos fundamentales.

Nuevas técnicas

En el campo de la fecundación in vitro se están desarrollando técnicas que permiten extraer ovocitos inmaduros del ovario, sin necesidad de administrar un tratamiento agresivo de estimulación para la mujer, con las molestias que esto puede ocasionarle y los peligros asociados.

Otra novedad implementada en los últimos años y gracias a la cual se están optimizando los resultados es el Time-Lapse. La ventaja principal que ofrece es que permite analizar el desarrollo embrionario completo mediante vídeos que se crean a partir de una serie de fotografías sacadas a intervalos, sin sacarlos de la incubadora. De esta forma se puede monitorizar todo el desarrollo sin alterar las condiciones óptimas de cultivo. Así se puede seleccionar los embriones con más probabilidades de implantar y dar como resultado un embarazo. Y además hace posible que sólo se implante un embrión con la calidad correcta, lo que evita los embarazos múltiples que entrañan más riesgos.

A la vez se sigue investigando sobre las técnicas de criopreservación, es decir, de congelación de espermatozoides, embriones, y especialmente de ovocitos y de tejido ovárico, que suponen un potencial muy considerable para la preservación de la fertilidad. En este sentido, los profesionales están intentado concienciar a los ginecólogos para que en sus consultas comenten con las pacientes la posibilidad que existe de vitrificar sus óvulos, por lo que puedan decidir en un futuro. Aunque cuando se les de la información sean jóvenes para plantearse tener hijos, es en ese momento, entre los 23 y los 28 años cuando es más efectiva, y no mucho más adelante, ya que la calidad de los óvulos está ligada a la edad de la mujer. El problema que se presenta es que, los óvulos, según nuestra legislación tienen la misma consideración que los embriones, por lo tanto, una vez congelados no se podemos deshacernos de ellos, como sí se hace con el semen. Éste es uno de los cambios que se quiere hacer en el planteamiento del Real Decreto Ley que se está redactando.

En el caso de que necesitemos de éstas o de otras técnicas de reproducción asistida, la recomendación es consultar con un especialista que identifique cuál es nuestro problema concreto de infertilidad y, partiendo de ahí, seguir el camino trazado según su diagnóstico.