Por qué los techos móviles son el futuro y tendrías que tenerlos en tu casa

Por qué los techos móviles son el futuro y tendrías que tenerlos en tu casa

A la hora de comprarse una casa y acondicionarla hay que tener en cuenta una gran diversidad de factores: la posición y la ubicación, cuántas horas de sol recibe al día, qué parte de la vivienda disfruta de los primeros rayos de sol y dónde se encuentra el mejor lugar para tomar algo fresco viendo el atardecer durante una tarde de verano… Son aspectos que, en numerosas ocasiones, no tenemos en cuenta y que acabamos lamentando. Pero tan importante como conocer estos pequeños detalles es saber qué hacer con toda esa información, ya que se abre todo un mundo de posibilidades. ¿Necesitaremos parquet? ¿Es necesaria la ventana de doble cristal o donde vivimos no hace demasiado frío? ¿Apostamos por la piedra o será que otro material es más adecuado para nuestras necesidades?

Pero, como comentábamos anteriormente, en muchas ocasiones nos damos cuenta demasiado tarde de que las decisiones han sido erróneas, con la ilusión que habíamos puesto en nuestro nuevo hogar. Sin embargo, no siempre está todo perdido. Y en el caso de las terrazas, que es el lugar de la vivienda que más se suele desaprovechar, las opciones son múltiples y todas ellas válidas. En función de nuestros intereses y necesidades, los profesionales de Replus nos ofrecen cuatro opciones diferentes: los techos fijos, los graduables, los corredizos y los deslizantes.
Los techos fijos se pueden fabricar en diferentes materiales y son ideales para esos espacios infrautilizados por las condiciones meteorológicas, como el norte peninsular de España o zonas de alta montaña. Con este tipo de techo, podemos decidir dónde queremos estar independientemente de la climatología del momento, ya que aísla el espacio. Otra opción es el techo graduable, que permite adaptarlo a cada momento, ya que tiene una apertura total con graduación de cero a 90 grados y cuenta con un sistema de control solar y de ventilación. En este caso, su aplicación está indicada en universidades, zonas deportivas, para habilitar zonas de fumadores y para residencias de la tercera edad. En cuanto al techo corredizo, su principal característica es el sistema de placas corredizas con el que cuenta y que lo hace especialmente indicado para cubrir aquellos espacios en los que la salida o volada no es de gran dimensión. Además, cuenta con una apertura de 66 grados y es apto para cafeterías, restaurante, patios, terrazas, porches y áticos. Y, por último, nos queda por conocer el tipo de techo deslizante. Este aporta una gran comodidad porque es motorizado y es el indicado para cubrir grandes superficies de cualquier dimensión debido a su transmisión por cadena y su sistema de deslizamiento de placas. Además, es que el más uso presenta y se puede instalar en áticos, piscinas, espacios deportivos, hospitales, para cubiertas de fábricas, guarderías, colegios o institutos, piscinas o restaurantes y cafeterías.

El coronavirus, el gran impulsor de las reformas en nuestras casas

Fruto del confinamiento domiciliario, muchas personas decidieron realizar modificaciones en su casa, ya sea de gran o de pequeña envergadura. Lo que empezó con cambios en el mobiliario por razones de comodidad, ha acabado en grandes reformas que atienden a la necesidad de poner remedio a esas deficiencias que antes de la pandemia no veíamos al pasar poco tiempo en casa. Convertir una habitación en una oficina, el salón en un colegio o las incómodas sillas del comedor en un lugar donde permanecer sentado mínimo 8 horas no ha hecho replantearnos nuestro hogar.

Si durante el confinamiento el ‘boom’ lo protagonizaron las bicicletas estáticas, las cintas de correr, las mancuernas y otros elementos para realizar ejercicio físico en casa, al acabar el confinamiento domiciliario se dio paso a los sofás, los colchones, la decoración del hogar o incluso la compra de bicicletas, patinetes, zapatillas de deporte y otros elementos que nos permiten disfrutar de la actividad al aire libre. Y ahora, cuando la fiebre por todos esos productos ha acabado y ya tenemos más o menos ese tipo de necesidades cubiertas, llega el ‘boom’ de las reformas. Hemos aprendido a sacarle partido a cada metro cuadrado de nuestro hogar, a ver cada día esos rincones de la casa en los que no reparábamos y a utilizar esas habitaciones que servía para poco más que como trastero. Por ello, las reformas integrales han aumentado un 45% y destacan también las reparaciones y las labores de mantenimiento. ¿Y cuáles han sido las estancias donde han primado las reformas? Sin duda, aquellas en las que hemos pasado (y seguimos pasando) más tiempo: el salón y los dormitorios.