La roya es una grave enfermedad de las plantas, especialmente de los cereales, que puede causar enormes pérdidas en la agricultura. También son fuentes de enzimas que pueden utilizarse para degradar la biomasa utilizada en la producción de biocombustibles.
Dos grupos de investigadores internacionales han estudiado dos hongos de la roya para analizar las características que permiten a los patógenos invadir la planta huésped y para desarrollar métodos de control. La roya de la hoja del álamo ha sido investigada por científicos del INRA, y la roya del tallo del trigo y la cebada por científicos del Instituto Tecnológico de Massachusetts, la Universidad de Harvard, la Universidad de Minnesota y el Departamento de Agricultura de EE.UU.
El artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences describe cómo el hongo ataca por dos vías para enmascarar su proximidad a la planta y utiliza después enzimas para adherir la pared celular del hongo a la pared celular de la planta durante la invasión. Además, el hongo utiliza efectores para suprimir el mecanismo de defensa y reconocimiento del huésped.
«Nuestro estudio demuestra que el genoma de los hongos de la roya contiene más de un millar de estos pequeños efectores que probablemente interfieren con los sistemas de percepción de las plantas y con la activación de sus reacciones defensivas. Por tanto, podría ser complicado intentar alterar la entrada y la acción de los efectores. Sin embargo, la secuenciación del genoma del hongo de la roya abre grandes perspectivas para estudiar la evolución de estos efectores candidatos y definir nuevas resistencias aplicando estrategias de mejoramiento en tres plantaciones», afirma Sébastien Duplessis del INRA.