Los científicos de todo el mundo llevan tiempo buscando nuevas formas de minimizar los residuos de pesticidas que permanecen en los cultivos alimentarios tras la cosecha. Es posible que los investigadores de la Universidad de Zhejiang en China hayan encontrado la respuesta. Jing Quan Yu y sus colegas, en un artículo publicado por la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry, apuntan que la aplicación de brasinoesteroides a los cultivos puede ayudar a las plantas a eliminar los residuos de determinados pesticidas. Los brasinoesteroides (BR), descubiertos hace veinte años, desempeñan un papel importante en la regulación del crecimiento y desarrollo de las plantas. También se han relacionado con las respuestas vegetales al estrés ambiental y con la defensa de las plantas contra patógenos bacterianos, fúngicos y virales. Yu y sus colegas trataron plantas de pepino con 24-epibrasinolida (EBR) y después con varios pesticidas, entre ellos el cloropirifos (CPF), un insecticida comercial de amplio espectro. El BR redujo de forma significativa su toxicidad y la presencia de residuos en las plantas. En su artículo, Yu y sus colegas afirman que «os BR son prometedoras sustancias naturales, respetuosas con el medio ambiente, adecuadas para su aplicación generalizada con el fin de reducir los riesgos de la exposición del ser humano y del medio ambiente a los pesticidas». Actualmente, no existen evidencias directas de que los BR tengan efectos nocivos para la salud humana.