Un grupo de científicos del Departamento de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Missouri (Estados Unidos) investiga el uso de ultrasonidos para acelerar la producción de biodiésel.
Los ultrasonidos son sonidos de alta frecuencia inaudibles para el oído humano. Las ondas ultrasónicas son producidas por una máquina llamada "generador de ultrasonidos".
En el método convencional de producción de biodiésel, se mezcla y se propicia la reacción de un aceite vegetal (por ejemplo, de soja, de coco o de jatrofa) con un alcohol (que suele ser metanol) y se calienta a una temperatura elevada durante una o dos horas.
En el proceso propuesto, el generador de ultrasonidos transmite ondas ultrasónicas a la mezcla de aceite y metanol. Estas ondas ultrasónicas generan microburbujas en la mezcla de reacción, que al reventar desencadenan picos momentáneos de temperatura y presión, suficientes para impulsar una reacción química. En la mezcla de aceite y metanol, los ultrasonidos liberan los ácidos grasos del aceite y el biodiésel se forma cuando estos ácidos grasos reaccionan con el metanol.
Se afirma que el proceso de ultrasonidos puede fabricar biodiésel en 5 minutos. Bulent Koc, Profesor Adjunto de la Universidad de Missouri, ha utilizado esta técnica con buenos resultados con diferentes aceites vegetales y aceites de cocina obtenidos de la soja, el sésamo, el cacahuete y la colza, y explica que la principal dificultad que presenta el empleo de ondas ultrasónicas es mantener bajo control el calor producido, que puede dañar el generador de ultrasonidos.
Este problema podría resolverse instalando un sistema de refrigeración alrededor de dicho generador.