Los cultivos modificados genéticamente (MG) pueden reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y ayudar a los agricultores a hacer frente al cambio climático. Así se dice en un informe elaborado por el Ministerio de Alimentación, Agricultura y Pesca de Dinamarca, que además ha destinado 65 millones de coronas (13 millones de dólares) a nuevas investigaciones sobre los cultivos MG. «Actualmente, el ocho por ciento del suelo agrícola de todo el mundo se destina a la producción de cultivos MG, y los OMG tienen un potencial positivo que debamos considerar seriamente», afirma la Ministra danesa, Eva Kjer Hansen. «El veinte por ciento de los europeos creen erróneamente que el consumo de alimentos MG modificará sus propios genes (...). Cuando se habla de biotecnología moderna puede resultar difícil distinguir la realidad de la ficción, y esa es la razón por la que yo quería este informe, que coteja los conocimientos actuales sobre el tema».