Un reciente estudio del EurObserv'ER (el «barómetro de los biocombustibles» que evalúa los avances de las energías renovables en los Estados miembros de la UE) demuestra que se está ralentizando el consumo de biocombustibles en la UE.
Entre 2008 y 2009, el consumo de biocombustibles en el transporte aumentó un 18,7 %. En 2009, el consumo de biocombustibles alcanzó los 12,1 millones de toneladas de equivalentes del petróleo (mtep), cifra que representa un 4 % del consumo total de combustibles en el transporte en la UE. Frente a estas cifras, cabe destacar que el crecimiento del consumo de biocombustibles en el sector del transporte entre 2007 y 2008 y entre 2006 y 2007 fue del 30,3 % y del 41,8 %, respectivamente.
Se dice que el 4 % de cuota que alcanza el consumo de biocombustibles en el transporte en la región no alcanza el objetivo del 5,75 % establecido en la Directiva europea para 2010.
El informe del EurObserv'ER también señala que el biodiésel es el principal biocombustible utilizado para el transporte en la UE, con un 79,5 % del contenido energético total, frente al 19,3 % del bioetanol.
Se considera que la cuota del gasóleo de origen vegetal «está alcanzando índices despreciables» (0,9 %). También se señala que la cuota del biogás es específica de un solo país (Suecia, con el 0,3 %).