La piel de naranja podría ser una materia prima para producir biocombustible, según un equipo de científicos de la Universidad de York, encabezado por el Profesor James Clark, que ha utilizado microondas de gran potencia para capturar el gas generado con pieles de fruta susceptible de transformación en diversos materiales útiles, desde plásticos hasta etanol.
Con la colaboración de científicos de la Universidad de Sao Paulo (Brasil) y de la Universidad de Córdoba (España), Clark inició un proyecto denominado Orange Peel Exploitation Company (OPEC) cuyo objeto es investigar métodos para sacar partido a la piel de naranja utilizando productos químicos seguros y sostenibles. Uno de los principales productos que pretenden desarrollar es el bioetanol. «Este subproducto del sector de producción de zumos puede proporcionar diversos compuestos que ofrecen una alternativa rentable y ecológica a las prácticas actuales de utilización de residuos. Intentamos conseguirlo aprovechando el potencial químico de los residuos de la cadena de suministros alimentarios utilizando tecnologías químicas verdes y las funcionalidades propias de la naturaleza para obtener propiedades muy buscadas en los productos cotidianos», señala Clark, que añade que «los residuos crean problemas en todo el mundo. El sector alimentario y el sector agrícola generan grandes cantidades de residuos y subproductos alimentarios. La creciente demanda de materias primas renovables fomenta la reutilización de los residuos orgánicos generados por la cadena de suministros alimentarios para producir nuevos materiales, productos químicos y combustibles de valor añadido».