La eritropoyetina (EPO) es una hormona glucoproteica que controla la producción de glóbulos rojos. La EPO tiene una función general de protección de los tejidos que puede servir para tratar numerosas enfermedades y lesiones, como la trombosis, el infarto de miocardio y las lesiones de médula espinal. También interviene en la respuesta cerebral a los daños neuronales y en la curación de heridas. La EPO recombinante es un importante producto biofarmacéutico que se utiliza mucho en quimioterapia, como tratamiento de la anemia provocada por fallo renal y contra el SIDA. Lamentablemente, es improbable que los cultivos de células satisfagan la demanda prevista de EPO debido a sus altos costes de producción. La utilización de plantas como sistemas de expresión puede superar estas limitaciones para conseguir un método práctico y rentable de producción de EPO para terapias de prevención de lesiones tisulares. Un equipo de investigadores de Canadá ha desarrollado plantas de tabaco transgénico que acumulan altos niveles de EPO (hasta un 0,05% de proteína soluble total en las hojas). Los científicos han descubierto que es posible conseguir mayores niveles de acumulación de EPO en el retículo endoplásmico que en el apoplasto o en los cloroplastos. Y lo que es más importante, el equipo también ha demostrado que la EPO obtenida de las plantas tiene una mayor afinidad de unión al receptor y es capaz de proteger las células epiteliales renales contra la muerte inducida por citoquinas in vitro. La EPO obtenida del tabaco no tiene los efectos secundarios potencialmente perjudiciales asociados a una actividad hematopoyética excesiva.