La investigación del digestomen de las termitas podría facilitar el desarrollo de nuevas tecnologías de biocombustibles celulósicos
07 de noviembre de 2008
El interés en la investigación de las termitas para los biocombustibles se debe a que las termitas y sus microorganismos intestinales (a veces llamados «simbiontes») han desarrollado enzimas especializadas en la degradación de la celulosa que pueden utilizarse para desarrollar tecnologías más rentables de producción de etanol celulósico. Científicos como Michael Scharft, adjunto a la Cátedra de Entomología de la Universidad de Florida en Gainesville (Estados Unidos), están comenzando a estudiar el grupo de genes de las termitas y de sus microorganismos intestinales que codifican las enzimas para la digestión de madera y material lignocelulósico. Los estudios iniciales de este grupo de genes (también denominados «digestomen» por los investigadores) indican que «las enzimas producidas por las termitas y sus simbiontes [microorganismos intestinales] tienden a actuar de forma conjunta, de modo que el material celulósico ha de ser digerido en parte por las enzimas de las termitas antes de que pueda continuar siendo digerido por las enzimas de los simbiontes». Según Scharf, «este tipo de análisis del digestomen también podría aplicarse a otros insectos que se alimentan de material leñoso, como los escarabajos pulverizadores de madera y determinadas avispas y moscas».
Más información
Noticias relacionadas
Documentos relacionados en Ibercide Documenta