En Estados Unidos, el calor extremo y la escasez de lluvias, unidos a la suavidad del clima invernal, hacen que la escasa humedad del suelo perjudique a los cultivos destinados a la producción de alimentos y combustibles en las áreas afectadas. Muy pocas especies de plantas son capaces de prosperar en estas condiciones de cuasi-sequía, y entre ellas están las hierbas bioenergéticas, que se consideran una fuente sostenible de combustibles renovables de segunda generación. Sin embargo, las hierbas bioenergéticas requieren mejoramiento para hacerse resistentes a la sequía y más productivas en áreas marginales. Con este fin, el Centro Fitológico Donald Danford, en colaboración con el Instituto Científico Carnegie, la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, la Universidad de Minnesota y la Universidad del Estado de Washington, mediante una subvención del Departamento de Energía de Estados Unidos, desarrollará una nueva planta modelo, Setaria viridis, para avanzar en el desarrollo de hierbas bioenergéticas como fuente sostenible de combustibles renovables. Esta subvención quinquenal de 12,1 millones de dólares se destinará a la investigación de herramientas genómicas, computacionales e ingenieriles para estudiar la respuesta a la sequía y la densidad de S. viridis, que pueden ser aplicables a otras hierbas bioenergéticas y a otros cultivos importantes.