Los científicos de la División de Ciencia e Ingeniería Medioambiental de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Singapur han investigado cepas de microalgas marinas que podrían utilizarse en la producción de biodiésel. Se considera que las microalgas constituyen las materias primas más sostenibles para la producción de biodiésel (frente a los cultivos bioenergéticos terrestres) por su elevado contenido de aceite y su rápida producción de biomasa.
En particular, se cree que las microalgas marinas son más convenientes que las microalgas dulceacuícolas porque no necesitan agua dulce para su cultivo (es decir, su «huella hídrica (continental)» es menor). En su artículo, los investigadores presentan un procedimiento para seleccionar células de microalgas útiles como materia prima biodiésel. En primer lugar, se clasificaron las células de microalgas por medio de una técnica de clasificación celular por citometría de flujo automatizada. Esta técnica se basa en la distribución bidimensional de las células de algas para la fluorescencia roja (autofluorescencia de la clorofila) frente a la dispersión de la luz hacia adelante (tamaño de la célula) y para la fluorescencia roja frente a la verde. Con esta técnica, los investigadores pudieron aislar noventa y seis cepas de microalgas marinas con características favorables (elevada productividad de biomasa y contenido de lípidos intracelulares) obtenidas en las aguas costeras de Singapur. Se realizó una caracterización adicional para seleccionar la mejor materia prima biodiésel según su tasa de crecimiento celular, concentración de biomasa, perfil de lípidos (totales y neutrales) y perfil de ácidos grasos. Los investigadores observaron que las especies de Skeletonema costatum, Chaetoceros y Thalassiosira presentaban la mayor tasa de crecimiento.
Sin embargo, observaron que la especie más prometedora para la producción de biodiésel fue la Nannochloropsis, porque estas cepas registraban el mayor contenido de lípidos, entre un 39,4 % y un 44,9 % de la biomasa seca. La transesterificación de los lípidos de las cepas de Nannochloropsis produjo entre un 25 % y un 51 % de metilésteres de ácidos grasos (FAME). Esto se traduce en un rango del 11 % al 21 % de contenido FAME de biomasa seca. El estudio completo se ha publicado en la revista de acceso libre Biomass and Bioenergy.