Los precios de los alimentos básicos en los países en desarrollo siguen siendo elevados a pesar del descenso de los precios internacionales, creando dificultades a millones de pobres, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
En su último informe de «Perspectivas de cosechas y situación alimentaria», la FAO señala que se calcula que la producción mundial de cereales caerá un 3,4% este año, hasta los 2.209 millones de toneladas. En 27 países del África subsahariana, la FAO ha observado que entre el 80% y el 90% de los precios de los cereales siguen siendo un 25% más altos que antes de la crisis de los precios alimentarios de hace dos años. En Sudán, por ejemplo, los precios del sorgo registrados el mes pasado eran el triple que hace dos años.
Por otro lado, los precios del maíz en Etiopía, Kenia y Uganda se han doblado en comparación con los de hace dos años. Como razones de estos elevados precios de los alimentos, la FAO apunta a la reducción de las cosechas, el incremento o retraso de las importaciones, los conflictos civiles, la fuerte demanda en los países vecinos y los flujos comerciales regionales. La Agencia de Naciones Unidas afirma además que las perspectivas de los cereales para 2009 son inciertas en algunas zonas de África Occidental y Oriental, así como en Asia, debido al errático inicio de la temporada de lluvias.