Investigadores del laboratorio de nanofabricación de la Universidad de Cornell dicen haber desarrollado un microsensor capaz de medir el estrés hídrico de las plantas vivas en tiempo real.
Este dispositivo podría convertirse en imprescindible para los agricultores y cultivadores de plantas, especialmente los viticultores, ya que la sequía y el exceso de agua pueden reducir mucho la calidad de la uva destinada a la producción de vino.
El dispositivo, formado por una lámina de hidrogel con poros de escala nanométrica, actúa como un árbol sintético que imita la circulación de agua por el interior de las plantas. El equipo confía en diseñar un sensor capaz de transmitir las mediciones de campo por vía inalámbrica a un servidor central, desde donde se presentará un resumen de datos en línea para el cultivador.
También han comenzado a desarrollar un sensor multiuso que redirige el flujo de agua dentro de la planta a través de un derivador. En este caso, el sensor podría medir la circulación de agua y nutrientes por la planta, además del estrés hídrico.
Este sensor multiuso podría implantarse en todos los árboles de un ecosistema forestal para medir el uso de agua y la circulación de nutrientes a gran escala, con una precisión sin precedentes.