Un equipo de investigadores encabezado por científicos de la Universidad de California Riverside (UCR) afirma haber desarrollado un mapa de ligamiento de alta densidad del caupí (Vigna unguiculata), una legumbre rica en proteínas básica para la dieta y la economía de centenares de millones de personas. Dada su resistencia, el caupí es fundamental para la seguridad alimentaria en las regiones propensas a la sequía de Asia y Latinoamérica, y muy en particular en el África subsahariana. A pesar de su importancia, el caupí se considera un cultivo huérfano, con referencias genómicas limitadas. Los investigadores han integrado datos de más de 183.000 etiquetas de secuencia expresadas (EST) que identifican miles de posibles marcadores. De estas EST se extrajeron unos 10.000 SNP de alto grado de confianza, a partir de los cuales se desarrolló una matriz de genotipado de Illumina GoldenGate. A continuación, los investigadores aplicaron esta matriz a 741 líneas autopolinizadas recombinantes de seis poblaciones de mapeo y observaron que el 90% de los SNP parecían ser marcadores genéticos fiables del caupí. Se integraron alrededor de 900 de estos marcadores en un mapa consenso de ligamiento genético. El mapa resultante tiene una extensión de 680 cM, con 11 grupos de ligamiento y una distancia media entre marcadores de 0,73 cM. Los investigadores observaron que el caupí está estrechamente emparentado con la soja a nivel de genoma. «Un buen número de genes se conservan de una especie a otra», afirma Philip Roberts, investigador de la UCR. «Si analizamos un marcador de un cromosoma del caupí, podemos compararlo con la información, por ejemplo, del genoma de la soja, basándonos en las secuencias de ADN del marcador. Esto facilita la transferencia de conocimientos entre estas especies, de modo que los avances que realizamos en el caupí pueden traducirse en información útil para la soja, y viceversa».