Los científicos Ronald Balsamo, Profesor Asociado de Biología en la Universidad de Villanova, y Bradley Layton, Profesor Asociado de Mecánica e Ingeniería Mecánica en la Universidad de Drexel, han utilizado la «planta de la resurrección» (Polypodium polypodioides) para descifrar el misterio del mecanismo de supervivencia de esta planta en condiciones de pérdida extrema de agua.
El estudio aplicó un enfoque multidireccional para detectar los niveles relativos de diferentes proteínas a lo largo del tiempo, localizando cada proteína en regiones de los tejidos vegetales y resolviendo la distribución individual de las proteínas con un potente microscopio.
Los investigadores observaron que en algunos puntos cercanos a las paredes celulares existía una prevalencia de dehidrinas, unas proteínas que tienen la capacidad de captar, secuestrar y localizar el agua.
Las dehidrinas rodeadas por moléculas de agua pueden permitir que ésta actúe como lubricante entre la membrana celular y la pared celular, o incluso entre distintas capas de la pared celular.
Esto es importante para evitar que la célula, al desecarse, se fragilice y se vuelva quebradiza en condiciones de pérdida extrema de agua. El tejido vascular de la planta también queda protegido de la deformación, de modo que se mantiene intacto una vez vuelve a disponer de agua.
La localización del gen que codifica la dehidrina y su transferencia a otras especies sería importante para conferir resistencia a la sequía en otras plantas.