La web Biofuels International publica que, aunque sus análisis apuntan a que el consumo de mezclas biocombustibles en el sector aeronáutico es la única manera de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas por la aviación, la reciente anulación de vuelos en Europa debido a la precipitación de cenizas del volcán islandés Eyjafjallajoekull, podría haber abierto «otras posibilidades».
«En un día normal, los 28.000 vuelos que surcan el espacio aéreo europeo emiten unas 560.000 toneladas de dióxido de carbono, que representan una tercer parte de las emisiones de la aviación mundial». La anulación de unos 63.000 vuelos en Europa durante cuatro días como consecuencia de la erupción volcánica de Islandia ha ahorrado «1,3 millones de toneladas de dióxido de carbono, una cantidad superior a las emisiones anuales de muchos países en desarrollo».