Un reciente estudio realizado por científicos de la Universidad de Purdue (Estados Unidos) demuestra que «los productores de biocombustibles que trituran el pasto aguja para facilitar su fluencia podrían ahorrar tiempo, energía y dinero dejando de hacerlo».(El pasto aguja o Panicum virgatum es una materia prima lignocelulósica potencial para la producción de etanol biocombustible.)
El estudio de la Universidad de Purdue «analiza el tamaño de las partículas, la distribución de los tamaños de las partículas y los cambios morfológicos de tres materias primas (pasto aguja, granos de maíz y semillas de soja) procesadas por una trituradora de martillos con filtros de tres tamaños (6,4 mm, 3,2 mm y 1,6 mm).
En el estudio se dice que «mientras el maíz y la soja [triturados] son redondos y esféricos, el pasto aguja adopta una forma más parecida a la de una cerilla, de modo que los trozos se enganchan y pierden fluencia, según el catedrático adjunto y miembro del equipo investigador, Klein Ileleji. Se dice que el «atasco» no es bueno en ninguna instalación de producción de biocombustibles.
El pasto aguja no es una materia prima con buena «fluencia» y el triturado no cambia necesariamente sus características morfológicas, que son importantes en este sentido. El catedrático adjunto Sr. Ileleji afirma que los productores podrían ahorrar dinero si dejasen de triturar el pasto aguja cuando se acomode a los filtros de 6,4 mm. Los detalles del estudio se han publicado en la revista Transactions of the ASABE (American Society of Agricultural and Biological Engineers).