El Consejo de Investigación de Biología y Biotecnología (BBSRC) ha adjudicado a la Universidad de Liverpool y al John Innes Center una subvención por importe de 1,7 millones de libras (2,4 millones de dólares) para analizar el genoma de cinco variedades de trigo. Este trabajo ayudará a los científicos a comprender el fundamento genético de las diferencias de rendimiento y tolerancia al estrés ambiental que presentan distintas variedades de trigo. Este conocimiento podría contribuir en última instancia al desarrollo de nuevos tipos de trigo con mayor rendimiento o capacidad de hacer frente a las distintas condiciones ambientales que puede crear el cambio climático. Secuenciar y analizar el genoma del trigo no es tarea fácil. Es cinco veces mayor que el genoma humano y está formado por tres genomios esencialmente independientes, pero estrechamente relacionados. Una parte importante del genoma es ADN basura. «La producción mundial de trigo no se corresponde con la demanda y está amenazada por la sequía y nuevas enfermedades», afirma el Profesor Mike Bevan del John Innes Centre. «Tenemos que utilizar la moderna tecnología genómica para desarrollar variedades más adaptables, de mayor rendimiento y capaces de resistir enfermedades que producen importantes pérdidas en los cultivos».