Numerosos estudios han demostrado que las dietas ricas en ácidos grasos omega-3 reducen el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. La ingesta de estos ácidos grasos en la dieta también reduce los síntomas de síndrome metabólico o síndrome X. La principal fuente dietética de ácidos grasos omega-3, especialmente ácido eicosapentaenoico y ácido docosahexaenoico, son pescados grasos como la sardina, la caballa y el salmón. Un equipo de investigadores de Rothamsted Research y de la Universidad de York en el Reino Unido han desarrollado Arabidopsis y linos transgénicos que acumulan una cantidad significativa de un ácido graso omega-3 como el ácido estearidónico en los lípidos de sus semillas. Las plantas transgénicas expresan el gen que codifica la Δ6-desaturasa —la enzima clave de la vía biosintética del ácido estearidónico— en la prímula (Primula vialii). Los investigadores señalan que en el caso de las plantas de lino transgénico, «los niveles de ácido estearidónico alcanzados (13,4% de triacilgliceroles) son muy similares a los que se encuentran en la única fuente vegetal comercial natural (Echium spp. o tajinaste) o en el aceite de soja transgénico». El aceite de linaza enriquecido con ácido estearidónico puede tener propiedades muy beneficiosas para la salud, según los investigadores. A diferencia de los aceites de tajinaste y de soja transgénica, carece de ácido γ-linolénico, que se considera perjudicial para la salud cardíaca. También tiene una relación omega-3/omega-6 notablemente superior.