Nathalie Moll, Directora Ejecutiva de la Asociación Europea de Bioindustrias (EuropaBio), expresó su decepción por la votación, aparentemente influenciada por criterios políticos, que rechazó la propuesta de la Comisión Europea de que Hungría y Austria levantasen su prohibición ilegal sobre los cultivos transgénicos. «Esta votación es una finta política que va contra los deseos de los agricultores de Europa que quieren tener libertad para plantar cultivos biotecnológicos. Entre tanto, millones de agricultores de otras partes del mundo continúan cultivándolos en millones de hectáreas», según Nathalie Moll, quien comentó además que la UE aprueba leyes muy rigurosas sobre los OMG, sólo para incumplirlas. Esta decisión se tomó a pesar de las abrumadoras evidencias existentes sobre la seguridad de los productos MG y de su cultivo y consumo en todo el mundo durante más de una década. Tanto Hungría como Austria tienen fronteras con países que cultivan maíz MG.