Los investigadores del Instituto Fraunhofer de Biología Molecular y Ecología Aplicada (IME), de Alemania, han desarrollado unas «superpatatas»» que producen amilopectina pura gracias a la técnica de «detección de lesiones locales inducidas en genomas» o TILLING (Targeted Induced Local Lesions in Genomes).
El TILLING es una alternativa a la técnica tradicional de transformación por mediación de Agrobacterium que utiliza la mutagénesis combinada con la detección de cambios en nucleótidos específica de determinados genes. El almidón convencional está formado por los polímeros de carbohidratos amilosa y amilopectina. La amilopectina es más hidrosoluble que la amilosa y tiene una mayor capacidad de ligado.
El almidón de amilopectina pura tiene un alto valor en varias aplicaciones técnicas como la fabricación de papel, adhesivos y materias textiles. Pero separar la amilosa de la amilopectina es un proceso que tiene elevados costes y consume mucha energía. Según los investigadores de Fraunhofer, a principios de otoño se recogieron 100 toneladas de estas «superpatatas».
Según Jost Muth, investigador del IME, «las patatas TILLING se pueden procesar de la forma habitual en las cadenas de producción. No hacen falta medidas especiales, porque son variedades totalmente normales que no contienen material modificado genéticamente».
Por su parte, el científico del IME Dirk Prüfer afirma que «los procesos basados en tecnologías genéticas son indispensables y es sensato utilizarlos si queremos integrar material genético en el genoma de una planta, por ejemplo si desarrollamos plantas de tabaco transgénicas que produzcan sustancias farmacológicas. Cuando se manejan genes, hay que cumplir una sencilla regla: modificar todo lo que sea necesario, pero lo menos posible».