La Comisión Europea va a tomar una decisión sobre el nuevo Reglamento de las plantas modificadas genéticamente.
Esta norma permitirá a los Estados miembros de la UE decidir si permiten o no el cultivo de plantas modificadas genéticamente en su territorio.
Con esta regulación, Estados miembros como España, la República Checa, Suecia o los Países Bajos podrían producir más plantas MG y los países contrarios a estas tecnologías podrían declarar su oposición.
El Presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, señaló en el verano de 2009 la separación de la autoridad para tomar decisiones relativas a las plantas MG entre la Comisión Europea y cada uno de los Estados miembros.
De este modo, se podría salvar el bloqueo político que ha impedido hasta la fecha tomar decisiones claras y comprensibles. No obstante, esta norma ha suscitado escepticismo y división de opiniones en los Estados miembros entre quienes son favorables o no a los cultivos MG.