Una virulenta cepa de la roya del trigo se está extendiendo por todo el mundo, dejando un reguero de destrucción a su paso. Esta enfermedad está causada por el hongo Puccinia graminis y tiene su origen en Uganda (de ahí el nombre UG99).
Tras alcanzar la Península Arábiga, amenaza ahora a los grandes países productores de trigo del Asia Central. Se ha creado una nueva asociación con el fin de desarrollar variedades de trigo más resistentes al temido hongo. Syngenta AG, la Fundación Syngenta para la Agricultura Sostenible (SFSA) y el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y el Trigo (CIMMYT) colaborarán para identificar y cartografiar marcadores genéticos que puedan utilizarse para desarrollar trigo resistente. Los datos de los marcadores que se obtengan en esta investigación se harán públicos.
La SFSA señala en una nota de prensa que este esfuerzo de investigación «combinará la especialización en perfiles fitogenéticos de Syngenta con la amplia capacidad de investigación de campo del CIMMYT para desarrollar un mapa genético de la resistencia a la roya del tallo del trigo». La SFSA financiará el proyecto. El Director General del CIMMYT, Thomas Lumpkin, señala que el Centro está «encantado de formar parte de esta nueva asociación». Según Lumpkin, las cosechas de trigo tienen que aumentar un 1,6% al año para alcanzar los niveles de producción global necesarios en el horizonte de 2020, pero las inversiones en tecnologías del trigo están muy por detrás de las destinadas a otros cereales.