Plantas de maíz para una «farmagricultura molecular» segura y eficaz
07 de marzo de 2008
El maíz ha sido la primera planta desarrollada en una plataforma comercial de «molecular pharming», que podría denominarse «farmagricultura molecular», consistente en utilizar variedades modificadas genéticamente para producir fármacos. Aunque existen otras plataformas basadas en plantas, incluidos cultivos herbáceos, otros cereales, algas y células vegetales cultivadas, el maíz es la planta preferida para la producción a gran escala de proteínas farmacéuticas recombinantes. Un informe publicado por la revista Plant Sciences estudia las ventajas de utilizar el maíz en la producción de proteínas recombinantes. Las semillas de maíz son órganos de almacenamiento natural de proteínas y por lo tanto un vehículo ideal para la acumulación estable de proteínas recombinantes como los anticuerpos. Otras ventajas: - Grano de pequeño tamaño, que facilita la congregación de proteínas. - Menor coste de producción y mayor rendimiento de biomasa que otros cereales. - Las semillas están protegidas por una capa exterior que reduce la probabilidad de que se pierdan semillas durante la recolección y evita infecciones microbianas. - Los productos del maíz pueden almacenarse fácilmente en forma de grano, copos o harina. - Corta distancia de dispersión del polen, que además es escaso, lo que reduce al mínimo el riesgo de flujo génico. Teniendo en cuenta estas ventajas, el uso de maíz como fuente de proteínas farmacéuticas recombinantes podría acarrear beneficios reales y tangibles a quienes más necesidad de medicinas tienen en los países en desarrollo.
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