William Ruddiman y Erle Ellis de la Universidad de Virginia y de la Universidad de Maryland-Baltimore teorizaron hace cinco años que el ser humano comenzó a alterar el clima global hace miles de años, al cultivar una gran extensión de terreno para satisfacer la demanda de alimentos de la población. Se llevó a cabo un estudio que partía de las conclusiones de varios estudios realizados por antropólogos, arqueólogos y paleoecólogos y los resultados indican que las primeras civilizaciones utilizaron una gran cantidad de terreno para cultivar cantidades de alimentos relativamente pequeñas. Las primeras poblaciones habrían recurrido a la agricultura de rozas y quemas, de manera que se talaban bosques continuamente para que los agricultores pudieran plantar. «No fue sino hasta que nuestras poblaciones aumentaron a lo largo de miles de años y necesitaron mayor cantidad de alimento que mejoramos las tecnologías agrícolas lo suficiente para comenzar a utilizar menos terreno con mayor rendimiento», afirma Ruddiman, quien señala además que con la agricultura de alta eficiencia e intensidad actual, las crecientes poblaciones utilizan menos terreno per cápita para la agricultura. Los bosques están regresando en muchas zonas del mundo, pero el incremento de la industrialización ha causado el cambio climático. Los autores sugieren que «los diseñadores de modelos climáticos podrían plantearse cómo ha cambiado el uso del suelo a lo largo del tiempo y cómo podría haber afectado al clima».