La Comisión Europea ha presentado una propuesta para que todos los Estados miembros de la Unión Europea tengan libertad para decidir si limitan o prohíben la plantación de cultivos genéticamente modificados autorizados por la UE.
Esta propuesta surge de la existencia de posturas contrapuestas en la UE y de la consiguiente dificultad para alcanzar decisiones conjuntas en relación con la producción de cultivos MG.
Sin embargo, la UE seguiría autorizando el cultivo de OMG basándose en los dictámenes científicos positivos acerca de su seguridad y serían los países quienes tomarían la decisión para sus territorios. John Dalli, Comisario Europeo de Salud y Política de Consumidores, declaró que «la experiencia demuestra que los países de la UE necesitan mayor flexibilidad para decidir si producen cultivos MG y, en ese caso, dónde». La propuesta todavía está pendiente de aprobación por parte de los Gobiernos de la UE y del Parlamento Europeo.