Las prácticas agrícolas convencionales actuales son «radicalmente diferentes» de las que se utilizaban en 1960, según Robert Paarlberg, Profesor de Ciencias Políticas estadounidense. En una conferencia celebrada en la Universidad Johns Hopkins de Washington, Paarlberg señaló que el principal factor que afecta a los actuales cultivos de alto rendimiento es la producción comercial de cultivos resistentes a enfermedades e insectos por medio de la biotecnología. Cultivos biotecnológicos como el maíz y la soja resisten a los insectos y a las malas hierbas sin necesidad de utilizar herbicidas y plaguicidas. En la conferencia titulada «La guerra cultural por los alimentos y la agricultura», Paarlberg señaló que la agricultura moderna —incluido el uso de semillas MG— ha incrementado los rendimientos utilizando menos fertilizante y agua y menos plaguicidas.