PG Economics ha publicado recientemente su informe de 2011 sobre «Cultivos MG: Impactos socioeconómicos y ambientales globales, 1996-2009», que ya está disponible en su página web.
Se trata del último informe anual de impacto global de los cultivos biotecnológicos realizado por Graham Brookes y Peter Barfoot. «La adopción de los cultivos biotecnológicos sigue contribuyendo a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura y la aplicación de pesticidas y a aumentar notablemente la renta de los agricultores», afirma Graham Brookes, Director de PG Economics y coautor del informe.
«Esta tecnología también ha contribuido en gran medida a aumentar el rendimiento de los cultivos y a reducir los riesgos de la producción, mejorar la productividad y elevar la producción global de cultivos esenciales». En resumen, el informe alcanza las siguientes conclusiones principales: * Los cultivos biotecnológicos han contribuido a reducir de forma significativa las emisiones de gases de efecto invernadero de las actividades agrícolas. Esto se debe al menor consumo de combustible y al almacenamiento de carbono adicional en el suelo gracias a los sistemas de labranza reducida de los cultivos biotecnológicos, que en 2009 supuso el equivalente a la eliminación de 17.700 millones de kg de dióxido de carbono de la atmósfera o a la retirada de 7,8 millones de automóviles de las carreteras durante un año. * Los cultivos biotecnológicos han reducido la aplicación de plaguicidas (1996-2009) en 393 millones de kg (-8,7 %) y, en consecuencia, ha disminuido un 17,1 % el impacto ambiental asociado a la aplicación de herbicidas e insecticidas en la superficie agrobiotecnológica.
* Los cultivos biotecnológicos tolerantes a herbicidas han facilitado la adopción de sistemas de producción de labranza reducida o sin labranza en muchas zonas, especialmente en Sudamérica. Gracias a ello, se ha reducido la erosión y aumentado los niveles de humedad del suelo.
* Se han registrado importantes beneficios económicos netos a nivel de explotación, del orden de 10.800 millones de dólares en 2009 y 64.700 millones a lo largo del período de 14 años.
El incremento de la renta agraria de 2009 fue equivalente a sumar un 4,1 % al valor de la producción global de los cuatro principales cultivos biotecnológicos de soja, maíz, colza y algodón. * Los agricultores de los países en desarrollo y desarrollados han visto incrementada su renta en un 50 %, tanto en 2009 como de forma acumulativa en todo el período (1996-2009).
* El coste de acceso de los agricultores a la tecnología MG fue equivalente en 2009 al 30 % de la ganancia tecnológica total [un total de 15.300 millones de dólares que incluye el incremento de renta (10.800 millones) y el coste de la tecnología a pagar a la cadena de suministro de semillas (4.500 millones)]. * El coste total de acceso a esta tecnología para los agricultores de los países en desarrollo fue en 2009 equivalente al 18 % de la ganancia tecnológica total, mientras que el porcentaje fue del 39 % en el caso de los agricultores de los países en desarrollo. * Desde 1996, los eventos biotecnológicos han añadido a la producción mundial de soja y maíz unas cantidades de 83,5 y 130,5 millones de toneladas, respectivamente. Esta tecnología también ha producido 10,5 millones de toneladas adicionales de fibra de algodón y 5,5 millones de toneladas de colza.
* Si los (14 millones de) agricultores que utilizaron la tecnología MG en 2009 no hubieran dispuesto de esta tecnología, para mantener la producción mundial en los niveles alcanzados hubiera sido necesaria la plantación adicional de 3,8 millones de hectáreas (ha) de soja, 5,6 millones de ha de maíz, 2,6 millones de ha de algodón y 0,3 millones de ha de colza. Esta superficie sumada equivale al 7 % de las tierras de cultivo de EE.UU. o al 24 % de las tierras de cultivo de Brasil.