El biodiésel se obtiene normalmente mediante el cultivo de una planta bioenergética altamente oleaginosa, cuyo aceite se extrae y se somete a una serie de procesos químicos, que suelen acarrear elevados costes energéticos y de proceso.
Un estudio reciente podría abaratar el proceso de conversión de la biomasa en biodiésel. Un grupo de investigadores del Departamento de Energía de Estados Unidos (US-DOE) y del Instituto Unificado de Bioenergía (JBEI) ha desarrollado recientemente una bacteria E. coli capaz de transformar la biomasa directamente en biodiésel y otras sustancias químicas derivadas de los ácidos grasos.
Utilizando técnicas de biología sintética, primero modificaron el metabolismo de los ácidos grasos para producir combustibles y otras sustancias químicas a partir de la glucosa.
Después diseñaron la nueva cepa de E. coli para producir hemicelulasas (enzimas que convierten la hemicelulosa de la biomasa vegetal en azúcares simples).
Se ha realizado la demostración de un sistema de producción completo, pero hacen falta estrategias para «incrementar la categorización, la productividad y el rendimiento» a fin de pasar al ámbito industrial.
Los detalles del estudio se han publicado en la revista Nature.