Los científicos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos investigan la capacidad de los pigmentos vegetales denominados antocianinas para combatir las plagas. Observaron que las orugas del gusano del maíz que consumían las zonas azules de los pétalos de las petunias ganaban menos peso que las larvas que se alimentaban de los pétalos blancos. También observaron que las orugas expuestas a las antocianinas registraban una menor tasa de crecimiento.
Las orugas del taladrillo de la col también presentaban resultados parecidos. Los que se alimentaban de la zona azul de los pétalos de las petunias registraban una tasa de mortalidad mayor que los que consumían las zonas blancas. Según Eric Johnson, biólogo molecular del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) del USDA, «no está claro qué compuesto o compuestos de los pétalos influían en la muerte de los taladrillos, pero su toxicidad aparentemente aumentaba con la presencia de las antocianinas». Los resultados del estudio podrían dar lugar al desarrollo de nuevas variedades de cultivos que utilicen «sustancias fitoquímicas duales» que sean capaces de combatir las plagas y beneficiosas para la salud humana al mismo tiempo.