Según una nota de CropLife International, ya ha entrado en vigor el sistema Compact: un proceso claramente definido, eficiente y equitativo para que los países presenten y tramiten reclamaciones por los daños causados a la diversidad biológica por organismos modificados vivos (OMV).
El sistema Compact está formado por BASF, Bayer, CropScience, Dow AgroSciences, DuPont, Monsanto y Syngenta, que han establecido el marco y las directrices que rigen un proceso claro y fundamentado en la ciencia para resolver reclamaciones por presuntos daños causados a la diversidad biológica.
El sistema Compact se introdujo en los gobiernos nacionales y en los agentes de la cadena de valor alimentario en 2008. «El compromiso adquirido por la industria fitológica con la administración y el desarrollo y utilización responsable de los organismos modificados vivos ha contribuido a evitar impactos negativos sobre la biodiversidad durante más de quince años de comercialización», afirma Denise Dewar, Directora Ejecutiva de Fitobiotecnología de CropLife International, quien añade que «el objetivo que se persigue con la creación del sistema Compact es que, en el caso improbable de que se causen daños a la diversidad biológica, los Estados busquen soluciones a través de este sistema por ser el más eficaz, eficiente y completo para resolver este tipo de reclamaciones y por ofrecer una garantía de reparación de esos daños».