Un equipo de científicos de la Universidad de California afirma haber desarrollado algas susceptibles de producir candidatos para elaborar una vacuna que evitaría la propagación de la malaria. La malaria es una enfermedad muy difundida causada por la picadura de un mosquito infectado con Plasmodium falciparum. Afecta a más de 225 millones de personas en todo el mundo, concretamente en las regiones tropicales y subtropicales. Existen costosos medicamentos comerciales contra la malaria, pero no hay ninguna vacuna que ofrezca máxima protección. El equipo de investigación ha modificado las algas verdes comestibles Chlamydomonas reinhardtii para producir proteínas de malaria que generan anticuerpos contra el P. falciparum en ratones de laboratorio, previniendo así la transmisión de la enfermedad. Los resultados del experimento inicial de «prueba del concepto» se han publicado en la revista PLos One.