La Universidad del Estado de Arizona (ASU) ha obtenido una subvención del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para investigar los factores que intervienen en el fracaso de los cultivos de algas. En ocasiones se ha dicho que las algas (especialmente las marinas) son la «materia prima biocombustible de tercera generación».
El aceite que se obtiene de las algas cultivadas suele transformarse en biodiésel. En la producción de algas a gran escala, el fracaso del cultivo se traduce en pérdidas económicas y de productividad. Una de las principales causas del fracaso de un cultivo de algas es la contaminación por zooplancton predador. Aunque una estrategia para reducir dicha contaminación puede ser el cultivo en condiciones extremas y ambientalmente selectivas (para evitar el crecimiento del zooplancton), no hay muchas estirpes de algas que puedan prosperar en tales condiciones. La página web de la Universidad de Arizona explica la estrategia de investigación del equipo de la forma siguiente:
(1) estudio de contaminación por zooplancton en los sistemas comerciales de producción de algas, así como en las propias instalaciones de ensayo de la ASU,
(2) determinación de los factores, biológicos o no, que influyen en la aparición de zooplancton, con el fin de desarrollar un modelo empírico para evaluar y predecir el impacto potencial de la contaminación por zooplancton sobre la estabilidad general del cultivo de algas y el potencial de producción de biomasa. Uno de los resultados del estudio será un «plan de prácticas óptimas de gestión».
También se desarrollará un sistema rápido y sensible de vigilancia y de alerta temprana aplicando las más avanzadas técnicas de formación de bioimágenes y análisis de la huella de ADN.