El hongo Trichoderma reesei tiene una reconocida capacidad de producción de enzimas celulasas (la enzima que suele utilizarse en la producción de etanol celulósico) en grandes cantidades. Los trabajos de mejora del Trichoderma reesei para incrementar todavía más la producción de celulasa se han visto dificultados por la percepción de que este hongo presenta una forma de reproducción asexual. «Bajo la premisa de que el Trichoderma reesei era asexual, los científicos que trataban de mejorar el hongo se limitaban a utilizar técnicas como la administración de radiación o sustancias químicas para alterar su perfil genético». Pero así tan sólo se conseguía crear mutaciones aleatorias o impredecibles. Por el contrario, los microorganismos sexuales son más fáciles de manipular artificialmente para el mejoramiento genético, debido a su inherente intercambio y mezcla de material genético. Científicos de la Universidad Tecnológica de Viena (Austria) han encontrado pruebas de que el Trichoderma reesei es genéticamente idéntico a otra especie de hongo, el Hypocrea jecorina, que sí se reproduce por vía sexual». La principal diferencia entre ambos organismos es que «el Hypocrea jecorina parece capaz de asumir tanto el rol masculino como el femenino, mientras que el Trichoderma reesei sólo parece capaz de asumir el rol masculino». Se ha demostrado que el Trichoderma reesei tiene la posibilidad de utilizar la reproducción sexual. Los científicos creen que este descubrimiento podría optimizar los procesos de producción de biocombustibles, ya que podrían utilizarse celulasas mejores y más baratas obtenidas de cepas «sexuales» de Trichoderma. Los resultados de este estudio se han publicado en la revista «Proceedings of the National Academy of Sciences» (PNAS) (véase la dirección de Internet aquí indicada).