Contra la creencia de que los biocombustibles obtenidos de la biomasa forestal son neutros o negativos en carbono, un equipo internacional de científicos de la Universidad del Estado de Oregón (EE.UU.), de la Universidad de Leipzig (Alemania) y del Centro de Estudios Ormes des Merisiers (Francia) afirman que la producción de biocombustibles de los bosques de la Costa Oeste de EE.UU. podrían aumentar las emisiones de dióxido de carbono. Basándose en datos del inventario forestal (que comprende 80 tipos de bosque en 19 ecorregiones de Oregón, Washington y California), los investigadores demuestran que «las medidas de prevención de incendios y la cosecha bioenergética de gran escala en los bosques de la Costa Oeste de EE.UU. generarán entre un 2 % y un 14 % (entre 46 y 405 teragramos de carbono) más emisiones que las prácticas actuales de gestión durante los próximos 20 años» (un teragramo equivale a una megatonelada). Según los investigadores, «si el sumidero de estas ecorregiones baja de su nivel actual entre 30 y 60 gramos de carbono por metro cuadrado y año debido a las infestaciones de insectos, al incremento de las emisiones generadas por combustión o a la reducción de la producción primaria, los programas de gestión —incluyendo la producción bioenergética— podrían lograr una reducción conjunta del riesgo de incendio y de las emisiones de carbono. Su conclusión es que, para determinar el modo de reducir las emisiones, la política forestal debería tener en cuenta factores como (1) el actual balance de carbono forestal, (2) las condiciones forestales locales y (3) la sostenibilidad del ecosistema. El estudio completo se ha publicado en la revista Nature Climate Change.