Un informe del Grupo de Análisis de la Bioenergía (BEAG) de la Universidad de Tennessee afirma que la política nacional de energías renovables (RES) generará «importantes oportunidades de mercado para la agricultura». La política RES de Estados Unidos exige que las compañías de servicios públicos obtengan un porcentaje mínimo de la energía que producen de fuentes renovables.
Ante el objetivo del 25 % que ha fijado la política RES para 2025, la demanda de materia prima biomásica ha experimentado un incremento importante y se calcula que las explotaciones agrícolas de Florida, Colorado, Carolina del Norte y Kansas podrían aumentar sus ingresos brutos de 9.000 a 16.000 dólares por establecimiento. Cabe prever una mayor creación de empleo si se cumplen escenarios con objetivos RES más elevados y se plantean propuestas federales (mejor que estatales).
Según el Dr. Burton English, coautor del informe, los puestos de trabajo son diversos y no sólo tienen su origen en la construcción de nuevas infraestructuras energéticas, sino también en el cultivo de la biomasa y en la recolección de residuos forestales como combustible para las centrales eléctricas. El informe se presentó el 23 de octubre durante una sesión informativa en el Senado de Estados Unidos.