La planificación y la inversión en la agricultura global será crucial en los próximos años. Se prevé que las necesidades calóricas del mundo aumentarán un 50% en los próximos 40 años, de acuerdo con un informe elaborado por el Deutsche Bank, uno de los principales bancos de inversión del mundo, en colaboración con el Instituto Nelson de Estudios Ambientales de la Universidad de Wisconsin-Madison.
El informe señala que «la investigación agrícola y el desarrollo tecnológico en Estados Unidos y Europa han aumentado de forma notable durante la última década, pero esos avances no se han traducido en un incremento de la producción a escala global». «Primero tenemos que mejorar el rendimiento», afirma David Zaks, investigador del Instituto Nelson y coautor del informe. «A continuación, tenemos que incorporar más superficie a la agricultura sin dejar de considerar las implicaciones ambientales, y después hemos de utilizar la tecnología». Los autores del informe señalan varias estrategias para incrementar la producción agrícola mundial por vías sostenibles, como son:
* Mejorar los regadíos, la fertilización y los equipos agrícolas mediante el uso de la tecnología.
* Invertir en la «competencia del agricultor» para aprovechar al máximo las nuevas tecnologías a través de programas de educación y servicios de extensión.
* Aumentar la superficie dedicada al cultivo sin destruir los bosques.
* Intensificar el rendimiento utilizando nuevas tecnologías, como los cultivos modificados genéticamente.