La avidina y la estreptavidina son proteínas que tienen un alto grado de afinidad de unión con la biotina (BBPs) cuya eficacia contra numerosas plagas de insectos está demostrada científicamente. Sin embargo, no se ha comprobado si estas proteínas de unión a biotina son eficaces como insecticidas fitosanitarios.
Por este motivo, Colleen Murray y sus colegas del Instituto de Investigación Fitológica y Alimentaria de Nueva Zelanda diseñaron genéticamente la producción de proteínas BBPs en las vacuolas de las plantas del tabaco. Las líneas de tabaco transgénico así obtenidas son sanas y presentan características físicas normales.
Sometidas a bioensayo, las plantas modificadas genéticamente presentan resistencia a las larvas de la polilla del tubérculo de la patata a concentraciones aproximadas de 50 ppm.