Una empresa minera australiana estudia un biodiésel a base de colza para satisfacer la creciente demanda de combustible (diésel) de sus operaciones de minería, además de suponer un paso adelante en el empleo de combustibles más limpios. La tendencia a utilizar combustibles más limpios va en favor de los productores de combustibles.
Actualmente hay cultivos de prueba en marcha en algunas regiones del país. Se ha plantado una variedad denominada «Juncea de secano» en 13.000 hectáreas de «Nueva Gales del Sur, Victoria y Australia del Sur, así como en algunos campos de prueba de Australia Occidental».
Según Mile Soda, asesor de la empresa minera Smorgon Fuels, «estamos mirando al futuro, y dado que Australia Occidental es un gran usuario de gasóleo en el sector minero, nos hemos sentado a reflexionar cómo podemos aprovechar la oportunidad que se nos presenta».