La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y sus principales socios instan al sector privado a unirse a la iniciativa SAVE FOOD, un esfuerzo a nivel mundial destinado a reducir los 1.300 millones de toneladas de alimentos que se pierden o se desperdician todos los años. Esta iniciativa mundial para reducir las pérdidas y los desperdicios de alimentos se centra en el uso de nuevas tecnologías, mejores prácticas, coordinación e inversiones en infraestructuras, desde la producción hasta el consumo de alimentos. Según Gavin Wall, Director de la División de Infraestructuras Rurales y Agroindustrias de la FAO, «con 900 millones de personas pasando hambre en el mundo y un billón de dólares en juego, la acción conjunta para conseguir este objetivo puede mejorar los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria y reducir al mínimo el impacto ambiental.