«El desarrollo de la bioenergía necesita una gestión adecuada y cumplir metas sociales, como el desarrollo rural sostenible, la lucha contra la pobreza y la seguridad alimentaria, que deben ser principios rectores», ha declarado Alexander Mueller, Subdirector General de Gestión de Recursos Naturales y Medio Ambiente de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Ante este reto, la FAO ha publicado distintos materiales del Proyecto de Criterios e Indicadores de Seguridad Alimentaria y Bioenergía (BEFSCI), financiado por el Ministerio Alemán de Alimentación, Agricultura y Protección al Consumidor: una herramienta basada en Internet para evaluar el impacto potencial de los proyectos bioenergéticos sobre la seguridad alimentaria; una lista exhaustiva de metodologías e indicadores utilizados para evaluar el impacto de la bioenergía sobre la seguridad alimentaria a escala nacional; un conjunto de buenas prácticas ambientales para reducir al mínimo los impactos ambientales negativos; y una recopilación de prácticas socioeconómicas aplicadas actualmente por los productores que ofrecen ejemplos de cómo se puede fomentar el desarrollo rural y mejorar la seguridad alimentaria por medio del desarrollo bioenergético. «El estudio analiza los pros, los contras y la idoneidad de los distintos instrumentos, para que los gobiernos que comienzan a lidiar con estos problemas puedan aprender de las experiencias de los demás», explica Heiner Thofern, quien dirige el proyecto BEFSCI en la FAO.