Investigadores de la Universidad de La Trobe en Melbourne han descubierto que plantas como la patata y el tabaco contienen genes plaguicidas que podrían utilizarse para proteger los cultivos de algodón.
Anteriores estudios han demostrado que estas plantas contienen sustancias químicas que son tóxicas para las plagas. Los llamados inhibidores de proteinasas (IPs) bloquean las enzimas que digieren las proteínas en el intestino de las orugas.
Sin embargo, el profesor Marilyn Anderson y sus colegas observaron que las plagas tardan poco en adaptarse a los IPs. Por este motivo, buscaron una manera de utilizar los genes IP para conseguir una protección eficaz del algodón frente a las plagas. Los investigadores analizaron el intestino de las orugas expuestas a los IPs del tabaco y observaron que las plagas se adaptaban porque se activaban genes que codifican nuevas proteasas que no resultan afectadas por los IPs del tabaco. Aislaron estos genes recién activados y buscaron IPs que pudieran inhibir las nuevas proteasas.
Encontraron estos IPs en las hojas de la patata. Así, utilizaron genes que codificaban IPs del tabaco y de la patata y los incorporaron a las plantas del algodón. Los ensayos de campo demostraron que la cosecha de algodón aumentaba un 21 % en comparación con el anterior algodón MG con IPs exclusivamente provenientes del tabaco, con los que no se obtenía ninguna mejora de rendimiento.