Los investigadores del Centro de Investigación Bioenergética del Laboratorio Nacional de Oak Ridge (Estados Unidos) anunciaron haber identificado un gen de Zymomonas mobilis que podría ser la clave para lograr una utilización microbiana más eficaz de la biomasa lignocelulósica pretratada para producir etanol biocombustible.
Antes de procesar la biomasa lignocelulósica (como el cañote de maíz o el pasto aguja) para producir etanol por fermentación, hay que someterla a un tratamiento previo «para debilitar la estructura celular lo suficiente como para extraer el azúcar de la celulosa». Según Steven Brown, miembro del equipo de investigación, estos tratamientos acarrean problemas adicionales porque, a pesar de ser necesarios, generan una serie de sustancias químicas conocidas como inhibidores, que frenan o impiden la actividad de microorganismos (fermentadores del etanol) como la Zymomonas mobilis. El ácido acético (o acetato) es uno de estos inhibidores. Utilizando las herramientas de la biología de sistemas, los científicos han podido caracterizar un mutante de la Zymomonas mobilis (AcR) y han demostrado que la tolerancia al acetato puede tener una potencial importancia en el desarrollo de biocombustibles.
Los investigadores desarrollaron una cepa de Z. mobilis que adquiere tolerancia al acetato con la sobreexpresión del gen clave; también han observado que el gen mutante crea un efecto similar cuando se inserta en levaduras. El artículo completo ha sido publicado como artículo de acceso libre en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).