La seguridad energética y el cambio climático son los factores que han impulsado la sustitución de las energías fósiles por la energía biológica. Sin embargo, todavía no se conocen bien los efectos que puede tener este cambio a las nuevas fuentes de energía, especialmente cómo afecta el consumo de combustibles biológicos a las prestaciones y las emisiones de los motores.
Un equipo de investigadores del Departamento de Ingeniería Agrícola y Biológica de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign (EE.UU.) y de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Agraria de Nanjing (China) ha analizado los efectos del biodiésel en las prestaciones y emisiones de los motores diésel actuales a través de una compilación de estudios anteriores.
Las prestaciones del motor se valoran en función de tres factores:
(1) potencia,
(2) rendimiento económico y
(3) durabilidad.
La evaluación de las emisiones se basa en
(1) las partículas (PM),
(2) los óxidos de nitrógeno (NOx),
(3) el monóxido de carbono (CO),
(4) los hidrocarburos (HC),
(5) el dióxido de carbono (CO2) y
(6) las emisiones no reguladas.
En el estudio se plantean, entre otras, las siguientes conclusiones:
(1) un motor alimentado por biodiésel desarrolla menos potencia de trabajo debido a su menor valor calorífico,
(2) en consecuencia, aumenta el consumo de combustible,
(3) el consumo de biodiésel favorece la reducción de las incrustaciones de carbono y un menor desgaste de las piezas clave del motor,
(4) se reducen notablemente las emisiones de PM, CO, HC y CO2, mientras que las de NOx y las no reguladas aumentan,
(5) las mezclas de biodiésel de poco porcentaje en volumen podrían sustituir al diésel para contribuir en gran medida a controlar la contaminación atmosférica y aliviar la presión sobre recursos escasos, sin sacrificar la potencia y la economía del motor de forma significativa.
El informe se ha publicado en la revista Renewable and Sustainable Energy Reviews.