En la producción de etanol celulósico a partir de biomasa vegetal, la celulosa del material se disgrega en azúcares simples, de forma que los microorganismos puedan convertirlos en etanol. Esta fase de disgregación (también conocida como «sacarificación» o «hidrólisis») suele llevarse a cabo añadiendo enzimas degradadoras de la celulosa, denominadas «celulasas». El coste de las enzimas celulasas es considerado uno de los factores que explican el elevado coste de producción del etanol celulósico. También es una de las razones por las que todavía no se ha conseguido el despegue definitivo de la producción comercial de etanol celulósico. Recientemente, Genencor (una compañía biotecnológica global) ha lanzado una nueva enzima (denominada «Accelerase 1500») que aparentemente puede ayudar a reducir el coste de producción del etanol celulósico. «Accelerase 1500» es un producto enzimático mejorado con mayor actividad, que puede traducirse en un «incremento de los rendimientos de etanol y un funcionamiento eficaz en muy diversos procesos». Las enzimas celulasas que contiene el producto se obtienen por medio de un proceso de fermentación que utiliza una cepa microbiana de Trichoderma reesei modificada genéticamente.