Un equipo de investigadores de la Universidad de Minnesota y de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos) ha analizado las posibilidades de incrementar el rendimiento de los cultivos bioenergéticos con una producción agraria más eficiente, sin necesidad de aumentar el suelo destinado a los cultivos bioenergéticos.
Agrupando diferentes zonas del mundo que comparten condiciones hídricas y climáticas similares, los investigadores pudieron cuantificar los efectos de una mejor distribución de cultivares de alto rendimiento, insumos, regadíos y la aplicación de prácticas óptimas de gestión a 20 cultivos biocombustibles comunes. De acuerdo con estas agrupaciones, pudieron detectar «puntos calientes» de baja producción agraria (es decir, zonas donde el rendimiento agrícola es comparativamente inferior al de otras zonas del grupo).
Observaron que si se aplicaban prácticas agrarias eficientes en estos «puntos calientes», la producción anual de bioetanol y biodiésel podía aumentar a razón de 112.500 y 8.500 millones de litros respectivamente. Este estudio, según los investigadores, pretende ser un nuevo recurso importante para científicos y responsables políticos por igual y ayudarles a comprender mejor la variación espacial del rendimiento y el potencial de intensificación agraria, así como a emplear estos datos para aprovechar mejor las infraestructuras existentes y optimizar la distribución del capital de ayuda y desarrollo.
El estudio completo se ha publicado en la revista Environmental Research Letters.