El gusano de la raíz del maíz (Diabrotica virgifera virgifera), una de las plagas del maíz más devastadoras del mundo, está haciendo estragos en Lombardía, la principal región maicera de Italia. Según un artículo publicado por GMO Safety, el gusano de la raíz ya ha destruido el 30% de la cosecha de este año. Desde Europa Oriental, donde apareció por primera vez en la década de 1990, el gusano de la raíz ha llegado a Italia, Francia, Reino Unido, Bélgica y los Países Bajos. En Norteamérica, se calcula que más de 30 millones de hectáreas de maíz están infestadas por este gusano, que provoca pérdidas por valor de más de mil millones de dólares anuales. De acuerdo con este artículo, «los expertos admiten que la propagación natural del gusano de la raíz en Europa ya no se puede evitar, sólo retrasar». Los científicos del continente tratan de encontrar formas de combatir esta plaga. Actualmente se han interesado por un depredador natural que puede utilizarse como medio de control, aunque esta investigación todavía está en sus inicios. Recientemente, un equipo de investigadores de la Universidad de Neuchâtel (Suiza) ha desarrollado plantas de maíz capaces de resistir a la temida plaga mediante la emisión de una volátil sustancia química que atrae a los nemátodos entomopatógenos, el enemigo natural del gusano de la raíz. Sin embargo, esta variedad de maíz ha sido modificada genéticamente. No es ningún secreto que en Europa existe una fuerte oposición del público a los cultivos MG. Se han solicitado autorizaciones de variedades de maíz MG con resistencia a la Diabrotica, pero por el momento no parece que la Unión Europea vaya a concederlas.