El arroz, un alimento básico para miles de millones de personas de todo el mundo muy susceptible a la sal, ha sido mejorado mediante modificación genética para soportar el estrés salino, según la nota de prensa del Centro Australiano de Fitogenómica Funcional.
Los científicos del Centro han insertado un gen que modifica el arroz para incrementar el número de proteínas transportadoras de sal en ciertas células de la raíz. Con ello se consigue que la sal quede atrapada en la raíz, donde resulta menos nociva y se evitan sus efectos en la parte superior de la planta, más vulnerable.
El Dr. Darren Plett, investigador jefe del estudio, afirma que esta nueva técnica de MG es un «procedimiento biotecnológico eficiente y viable» para que el arroz pueda crecer en suelos de alta salinidad.
«Esta nueva técnica de modificación genética aumenta la tolerancia de los cultivos al tóxico ión de sodio (Na+), que es una importante causa de estrés ambiental. El uso de esta tecnología en la ingeniería genética será de utilidad para la producción alimentaria global. Esta misma tecnología puede utilizarse para mejorar los niveles de nutrientes en el grano de arroz, algo que sería muy importante para los consumidores de todo el mundo», agrega el Dr. Platt.
Los resultados de este trabajo se han publicado en la revista científica electrónica PLoS ONE. Actualmente prosiguen los estudios para transferir esta tecnología al trigo y la cebada.