El cañote es el residuo de la planta de maíz tras la cosecha, que suele estar formado por las siguientes fracciones: hojas, zuros y tallos. El cañote de maíz es un buen recurso biomásico lignocelulósico para la producción de biocombustible (etanol celulósico). Sin embargo, se considera que cada fracción ( hojas, maíz, caña) tiene diferente composición de los siguientes componentes: celulosa, hemicelulosa y lignina.
La celulosa y la hemicelulosa son los polímeros que se disgregan (es decir, se «hidrolizan» química o enzimáticamente) en azúcares simples (fermentables en etanol), mientras que la lignina es el duro envoltorio que rodea las moléculas de celulosa y hemicelulosa, que debe ser eliminado por tratamiento termoquímico. Las cantidades relativas de estos tres componentes afectan a la intensidad de las condiciones de pretratamiento (por ejemplo, la temperatura y dosificación de las sustancias químicas necesarias para romper la lignina y convertir la celulosa y la hemicelulosa en azúcares simples).
Además, la composición de las fracciones también puede variar en función del período de recolección (temprana o tardía). Un equipo de científicos del Laboratorio de Conversión de Biomasa (Departamento de Ingeniería Química y Ciencias de los Materiales) de la Universidad del Estado de Michigan (Estados Unidos) ha intentado determinar si cada fracción de cañote de maíz (tanto de recolección temprana como tardía) presenta diferentes condiciones óptimas de pretratamiento.
Como método de pretratamiento, utilizaron la técnica de explosión de fibras con amoniaco (AFEX) seguida de hidrólisis enzimática. Sus resultados demuestran que las condiciones óptimas de pretratamiento AFEX eran en general las mismas para todas las fracciones de cañote de maíz, al margen del período de recolección. Los resultados del estudio se han publicado en la revista de acceso libre Biotechnology for Biofuels, accesible en la dirección indicada.